Moteros, bares y copas

Este semana me ha llegado una invitación a una ruta nocturna motera que dice así.
Este viernes desatamos a la bestia. El influjo de la luna nos retorna a nuestra forma nocturna, buscaremos el antídoto por los bares de la sierra de Madrid, con el único afán de calmar la sed producida por el influjo lunar, si perteneces a nuestra raza, únete y sáciate hasta caer exhausto, es otra actividad promovida por Moto-Pasion , encabezada por Páter Amc.
Es fácil entender la analogía que hacen entre los moteros y los licántropos: Una cantidad de machos llenos de testosterona que desatan su locura cuando se encuentran rodeados de sus compañeros de manada, y que se vuelven locos y se llenan de sustancias. Por lo menos esta última parte la entiendo luego de las películas de Underworld y de los capítulos de True Blood donde salen los lobos.
Después de la publicidad gratuita voy a lo que realmente quiero comentar: ¿De dónde viene esta manía de salir a emborracharse en moto? No sé si voy a estar muy desfasado del sentimiento común pero a mí eso no me cuadra, me parece de lo más ilógico e insensato que hay. Es que eso de estar arriesgándose tontamente a terminar en el asfalto por culpa propia o del motero borracho adyacente la verdad es que no me apetece mucho que digamos. Y eso sin contar con las multas si alguna vez te pillan.
Quiero pensar que mis colegas moteros lo que realmente hacen es salir a verse entre sí, contarse sus historias y de paso tomarse alguna cerveza para mojar la garganta entre cuento y cuento y que es raro el que en verdad se sube a su moto con menos equilibrio que caballo en patines, sin importar lo que diga la invitación de arriba.

1 comentario

  1. Cierto Rutero, l@s que se suben a una moto sin pensar en la responsabilidad propia y ajena son una minoría. Una vez llegas a una movida, aparcas, montas o te instalas y saludas a la peña …puede pasar cualquier cosa, pero siempre con unas buenas horas de por medio para volver a rodar. Llevo muchos años de acá para allá en muchas motos y much@s conocid@s y puedo jurar que son una minoría (aunque haberlos, los hay, como en cualquier historia de la vida)

Deja un comentario