Sur de Francia 2011 – Los campings

No he hablado mucho de los campings en los que nos quedamos en nuestro viaje porque me parece que es un tema que me desviaba de la historia principal, pero al haber terminado esa parte del relato ya sí puedo profundizar en otros temas como este.
El año pasado para mi primer viaje largo en la moto me compré una tienda de campaña. Cómo en esa época no tenía idea de qué ni donde comprar, me dirigí a El Corte Inglés y me cogía la más barata que vi allí, una Boomerang Batalla. Total, si el viaje era para mí solo daba un poco igual la tienda. En efecto para ese viaje me funcionó muy bien y cuando Milena me preguntó si la tienda era buena yo le respondí algo así como “Es excelente”.
Lo cierto es que para una persona va perfecta, pero para dos humanos y dos caninos ya no tanto, y la verdad es que sufrimos algo por culpa del espacio limitado que teníamos allí. Es que con cuatro seres vivos de sangre caliente respirando allí adentro, la condensación con la que nos despertamos todas las mañanas vienen siendo algo a posteriori bastante lógico pero que yo nunca imaginé antes de salir. El resumen es que si duerme más de una persona en la tienda entonces las paredes de esta siempre van terminar recogiendo mucha humedad debido al roce. Afortunadamente llevábamos un muy buen colchon inflable con funda nórdica del Decathlon que nos salvó de despertarnos congelados en medio de un charco de agua todas las noches.


Hecha la salvedad de que habríamos podido estar mejor equipados, por fin puedo pasar a hablar de cada uno de los tres campings donde pasamos alguna noche.
Camping Ibaia – Vitoria
En internet aparece como Ibaya, pero el cartel a la entrada dice Ibaia. Supongo que algo tendrá que ver con el euskera. Este camping lo utilizamos solo de paso. Es decir, llegamos por la tarde y salimos temprano al día siguiente. Las parcelas son bastante planas y con vegetación suficiente para plantar la tienda bajo un arbol si es lo que se desea, y además es un buen detalle el poder elegir uno mismo la parcela en la cual eregir su campamento. Supongo que todo el que se queda aquí lo hace para visitar la ciudad de Vitoria y por lo tanto es entendible que el camping no tenga casi nada que ofrecer en cuestión de entretenimiento. El precio de la noche fue de 19€.
Camping Bord de Mer – Saint Jean de Luz
Si no sabes donde es y no tienes GPS cuesta bastante encontrarlo ya que el pueblo este no tiene una sola calle recta. Aquí nos quedamos tres noches y fue nuestra base playera. Es un sitio pequeño, e igual que el anterior, tampoco tiene facilidades más allá de las más básicas pero esto da igual porque tiene la playa literalmente a 20 metros del restaurante. Es un sitio perfecto para disfrutar de la playa de Erromardie y a tan sólo un par de kilómetros del centro de Saint Jean de Luz. Aquí te asignan la parcela en recepción, lo que es un punto en contra, y además por estar en toda la playa es algo caro, a 35€ la noche.
Camping Le Péguère – Cauterets
En medio de los altos pirineos, pero no solo del parque nacional, sino literalmente rodeado por paredes inmensas que hacen que el sol entre tarde y salga temprano. Fue nuestra base pirinéica y también estuvimos tres noches. Igual que en los otros campings, no hay muchas cosas para hacer adentro pero importa poco porque el parque nacional ya ofrece suficientes planes que ameritan más tiempo del que le pudimos dar. Es más amplio que los otros dos y con mejores instalaciones. La pega es que no tiene restaurante y si no te preparas tu comida tienes que salir a Cauterets a buscarla, aunque afortunadamente tiene un Carrefour a 300 metros de la entrada. Otro punto que hay que tener en cuenta es que tiene un río bastante ruidoso al lado así que conviene alejarse un poco de él. Aquí pudimos elegir la parcela y tan sólo por 14€ la noche.
Como conclusión general sobre las acampadas es que definitivamente necesitamos una tienda de campaña que nos de más espacio y mejor protección contra los elementos. Por lo demás decir que los colchones inflables del Decathlon me parecen de muy buena calidad y que de haber tenido una buena tienda de campaña seguramente nos habríamos quedado un par de dias más en Cauterets.

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