Cocido, molinos y grúa

Este domingo fue un día en el que pasaron muchas cosas. El plan del día era salir con los Moteros Custom a comer cocido a la paja. Desde el sábado comencé a dudar si ir o no porque empecé a sentir un ruido en la moto, y teniendo en cuenta que ya me estaba tardando para llevarla a revisión, mi instinto era de dejarla en el garaje hasta poder llevarla al taller. Sin embargo no me llamaba la atención quedarme quieto el domingo así que asumí el riesgo y me fui de ruta.
Los chicos de Moteros Custom parecen más una sociedad gastronómica que un grupo de moteros porque cuando se habló del cocido a la paja se apuntaron 40 personas y eso sin aún saber cual iba a ser la ruta. Yo como no me guío por el paladar esperé hasta saber por donde se pensaba pasar antes de apuntarme, y más ahora que estoy algo alejado de los sitios de encuentro. Al final se decidió que la ruta pasaría por Chinchón, Aranjuez, Manzaneque y Consuegra. Lo que me animó fue sobre todo Consuegra por los molinos de la ruta del Quijote.
En Chinchón paramos un rato a tomar café, o Colacao en mi caso. Estuvimos en la plaza principal del pueblo y luego al salir vi el castillo, pero la desventaja de ir en grupo es que no se para tanto así que el castillo tendré que regresar para conocerlo como debe ser, e igual con Aranjuez porque allí ni paramos.
La verdad es que de no ser porque está escrito en el foro no habría podido decir donde fue que nos comimos el cocido, pero gracias a él sé que fue en Manzaneque, un pueblo en el que para hacer tiempo salimos a pasear un poco y nos encontramos con un pequeño pero bien cuidado castillo. El cocido consitía primero de una sopa gigante de fideos y luego de una buena porción de garbanzos con un aderezo de repollo y finalmente de un plato de carnes variadas. Los garbanzos no me parecen un plato espacialmente gustoso pero sí me los como sin problemas. Lo que mejor me pareció fue la sopa de fideos, y de las carnes lo mejor para mi gusto fue el chorizo. En todo caso fue una buena comida que me dejó demasiado lleno porque aquí en España parece que no hay forma de comer que no sea en cantidades industriales.
Luego de la comida el grupo se partió. Algunos decidieron regresarse a casa no sé si porque no podían con los kilos de garbanzos de más o por la visión de la tormenta que se avecinaba. Los demás decidimos continuar hasta Consuegra y pudimos disfrutar de los molinos, incluso entrando a uno. Aquí nuevamente digo que tendré que volver con más tiempo porque es un sitio para gastarle un buen rato pero nosotros solo estuvimos allí unos 20 minutos, tanto por escapar de la lluvia como porque ya se hacía tarde para regresar.
Bajando de los molinos tuve un problema: la moto no andaba. La ballena había decidido que no rodaba más ese día y que había que sacarla de allí cargada. 40 minutos después estaba montada en una grúa rumbo a Madrid. Los compañeros de ruta se quedaron conmigo esos 40 minutos de espera y luego siguieron su camino bajo la lluvia torrencial. Yo creo que la ballena sabía la que se avecinaba y decidió que lo mejor para mí era ir bien cubierto en la cabina de la grúa. Para no dejar el suspenso, el del taller me ha dicho que ya puedo pasar a recogerla. Los detalles del percance los contaré en la próxima entrada.

2 comentarios

    • Freebird, el marzo 16, 2011, a las 6:15 pm

    Guapa ruta compañero! voy a copiarte parte de ella para un rutilla dominguera, sí… y las fotos muy guapas, de verdad, con ese cielo amenazador las instantáneas ganan en fuerza, enhorabuena!.

    Un saludo.

  1. Y yo también me tendré que copiar la ruta. La próxima vez la hago solo y con más paradas porque me falta mucho por ver, pero como los otros seguro que ya han pasado muchas veces por esos pueblos ni se les ocurre turistear.

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