La del rabo de toro

El domingo pasado estuve de ruta con la gente de www.moteroscustom.com. La ruta fue diferente a las que había hecho anteriormente sobre todo por la dirección. Ha sido la primera ruta hacia el este y la verdad es que para la próxima tengo que estar mejor preparado porque el sol me estuvo asando la cara todo el día.
El problema es que he salido temprano por la mañana, con el sol del levante en la cara. Por supuesto, al regresar a casa bastante tarde también me tuve que tragar el poniente. El resultado es que tengo bronceado de casco, que quiere decir que tengo la parte alta de las mejillas algo rojizas.
Hablando de la ruta, hay que decir que la compañía ha sido excelente, como suele pasar siempre. Luego las carreteras han sido sinuosas, bien asfaltadas y con buenas vistas, perfectas para pasear en moto. Hemos pasado por Trillo, Cifuentes, el embalse de Entrepeñas y hemos comido en Alcocer, siempre en la provincia de Guadalajara.
Tengo que hacer una mención especial al restaurante y a lo que me he comido yo. El sitio -Casa Goyo- es conocido porque sus raciones y platos son de tamaños exagerados y debo decir que en ese sentido no nos han defraudado. Me queda especialmente grabado en la memoria el flan que se ha pedido alguno de postre y que tenía pinta de haber podido alimentar a una familia entera por al menos un par de días. La única que pega es que se paga lo que se pide. La cuenta también vino en tamaño familiar.
Lo que me he comido yo en cambio lo menciono porque me ha salido mal, muy mal. En España hay un plato que se llama rabo de toro y que yo nunca había pedido. Pues bien, el domingo me decidí a probarlo y cual es mi sorpresa cuando veo que lo que me llega es algo que en Colombia se llama “Sudado”, uno de los platos que mas he despreciado en mi vida. Mi madre lo prepara una vez a la semana y cuando vivía con ella siempre había algo diferente para mí.
Mis compis de ruta se extrañarán un poco con las líneas anteriores ya que por vergüenza no reaccioné mucho en el momento. En vez de protestar o pedir un cambio de plato dije que sí, que estaba bien, que ya sabía lo que era. La verdad es que después de tantos años decidí darle otra oportunidad al rabo de toro para conquistarme pero al final fracasó igual que siempre. Por lo menos ya se que no lo vuelvo a pedir.

2 comentarios

    • Freebird, el septiembre 2, 2010, a las 9:27 am

    Bonitas fotos compañero! así da guasto, rodar con buena gente y pasarlo de pm aun con la cara al rojo ja, ja…

    Un saludo.

  1. Para la próxima prometo aplicarme un buen protector solar 😛

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