Galicia y Asturias – La comida

En cuanto a la comida hay dos tipos de personas. Por un lado están los que comen por placer, que disfrutan el cocinar, que tienen buen olfato, que suelen llenar el tiempo muerto con bocados de esto y de aquello y que tienen largas conversaciones sobre sus platos preferidos. Por el otro lado están los que comen por necesidad, que solo piensan en alimentarse cuando sienten el estómago revolcarse, que no se interesan mucho en aprenderse el nombre de esto y de aquello y que consideran la cocina como el cuarto menos interesante en todas las casas.
Yo debo decir que hago parte del segundo grupo. Me encanta viajar pero el tema gastronómico nunca ha sido un atractivo prioritario en ninguno de mis viajes. La verdad es que si no hay alguien a mi lado que me lleve a probar la comida local yo me suelo olvidar de hacerlo y en Galicia tuve la suerte de rodar con gente de la zona así que pude probar varias cosas buenísimas.
El sábado con la gente de Vigo cenamos empanada de maíz, calamares, chouas (que alguien me diga como se escribe) y chorizo al infierno. La empanada, las chouas y los calamares me gustaron mucho y no sabría decir en qué orden. Los calamares de Madrid no se comparan con lo que probé en Vigo. Luego con el chorizo al infierno es más interesante la tontería de asar el chorizo uno mismo en una cacerola con aguardiente que el sabor mismo. Fue una cena como pocas.
El otro plato que compartí con mis compañeros moteros fue el churrasco de la comida del domingo en Viveiro. Fue tal la cantidad de costillas, pescado, chorizos, patatas y ensalada que nos tragamos que es sorprendente que nadie se haya quedado dormido sobre la moto en la ruta post-restaurante.
Por último, viendo que también pasé por Asturias no podía regresar a casa sin haber probado una fabada asturiana y eso es lo que hice la noche antes de regresar en Cudillero. La fabada es más similar a la comida sudamericana ya que básicamente es un plato de judías blancas, morcilla y chorizo y eso se encuentra en el nuevo continente casi que en cualquier esquina. Bueno, la diferencia es que las judías -frijoles- son de un tamaño considerablemente mayor aquí en Europa.
Creo que con la parca descripción que acabo de hacer de las comidas que tuve en mis vacaciones se confirma que soy de los que comen por necesidad. No es fácil para mí encontrar las palabras para describir sensaciones gustativas. Sin embargo también soy susceptible de ser seducido gastronómicamente y ahora he quedado con ganas de ir a algún restaurante gallego aquí en los mandriles cuando tenga la posibilidad.
    • Krisneg, el agosto 18, 2010, a las 6:29 am

    Hola compañero!! creo que las "chouas" a las que tu te refieres, en realidad son "xoubas"… una especie de pescaditos similares a las sardinillas no??.
    Un abrazo!!!

  1. Jaja con razón no las encontraba por ninguna parte en internet. Es que hay que ser raros para escribir así 😛

    Gracias.

    • Krisneg, el agosto 18, 2010, a las 9:10 am

    Si es que los gallegos somos así de raros, jejjejjjjj.

    • Calson, el agosto 19, 2010, a las 8:41 pm

    Macho, veo que en cuanto a comida el viaje fue de lo mas suculento, como yo soy del segundo grupo, bocadillo y a la carretera, has tenido suerte de que me hayan cogido el relevo, jejeje

  2. Es que se nos nota lo mucho que nos gusta comer en la cantidad de kilos de más que tenemos 😛

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